Gisele Bianca

Antes de reconciliarme con Jesús, estaba deprimido. A través de las visitas en una de las celdas, estaba redescubriendo quién era con y para Él. Me sacaron de la tristeza y me llevaron a un lugar de amor verdadero. Mis sueños se reconstruyeron, mi vida profesional, financiera y familiar también. ¡Hoy vivo la felicidad de las promesas de Dios!