Vanikelli Albino

Antes de conocer a Jesús vivía en un mundo de oscuridad, un mundo totalmente equivocado. Pero un día Dios usó a alguien para decirme que el mundo ya no era para mí. Él hizo que mis sueños se hicieran realidad y me mostró que siempre me cubre la espalda y me ama. Y me dio cosas que nunca tuve, familia en Cristo y amigos que me aman de verdad en Cristo. Soy su hija amada, hoy mi vida es suya.